Sígueme también en:
Siguenos en Facebook Síguenos en Twitter Siguenos en YouTube Siguenos en Blogger

martes, 11 de diciembre de 2012

El Macetohuerto. Trasplantar CEBOLLAS

Mis redes sociales:
Facebook :  100ciaencasa
Instagram:  Fotos, esquemas, dibujos...


Hay plantas cuyas semillas se siembran directamente en el terreno, otras es preferible poner las semillas en un semillero protegido, y cuando las semillas germinan y la planta crece hasta un tamaño apropiado, se trasplantan a ese terreno definitivo.

Este último es el caso de las cebollas.






Da lo mismo que el semillero lo hayas hecho y cuidado tú, o hayas comprado los plantones ya listos para trasplantar. 

La operación de trasplante en el macetohuerto sigue esta pauta:

1) Acondicionar el macetero o jardinera
2) Trasplante en sí
3) Dejar a las plantas en condiciones


1) Acondicionar el macetero o jardinera:

Lo más probable es que el macetero elegido haya albergado un cultivo anterior, así que con antelación debemos dejar preparado ese macetero, o mejor dicho, el sustrato de ese macetero: Es aconsejable extraer las raíces de cultivos anteriores, al hacer esto además de limpiar el sustrato y reducir la probabilidad de plaga, descompactamos el sustrato, deshacemos los terrones que se hayan podido formar. A la mayoría de las hortalizas les gusta el terreno mullido y suelto. También airearemos el sustrato al removerlo.

Si hemos de incorporar abono, es mejor que éste sea maduro, no fresco, y mejor aún si lo hemos puesto meses antes. A la cebolla no le viene bien el abono fresco. El compost siempre es una excelente opción.

Nivelaremos la superficie y justo antes de hacer el trasplante, si el sustrato está muy seco daremos un ligero riego para facilitar el trasplante, pues el sustrato muy seco no se compacta y las cebollas quedarán sin apenas sujección. Mas adelante, cuando echen raíces no importará que el sustrato se seque.


2) Trasplante

Un fallo que se comete a menudo cuando se es macetohuertero principiante es pretender reproducir la selva amazónica en una maceta. Se tiene la tendencia a poner las plantas muy juntas, y eso no puede ser: Hay que respetar el marco de plantación, que es la distancia a la que se debe poner cada planta con respecto a otra.

Si se ponen muy juntas no obtendremos mas cosecha por unidad de superficie: Las plantas se "vengarán" de nosotros y nos pasarán factura dando frutos mas pequeños o deficientes, o lo que es peor: no dando ninguno, malformándose y contrayendo enfermedades o fisiopatías. Cada planta, como todo ser vivo, necesita su espacio. Si ese espacio es disputado por otra planta demasiado cercana, la energía de la planta se dedicará a competir con la otra planta en lugar de dar frutos.

El marco de plantación nos pone las cosas claras y nos evita problemas. En el caso de la cebolla, que es el cultivo que nos ocupa ahora, cada hilera de cebollas se debe poner a una distancia de unos 20 cms, o sea, un palmo mas o menos. Y dentro de esa hilera, cada cebolla estará a una distancia ligeramente inferior: unos 15 cms.

Con este patrón, iremos haciendo en la jardinera una serie de marcas o señales para señalizar donde poner cada cebolla. Una vez hechas todas las marcas, haremos el trasplante:

Tomaremos un plantón de cebolla del semillero y le cortaremos la parte aérea (el tallo) dejando dos tercios de su longitud, esto le dará un crecimiento mas vigoroso. Atención a esto: Si los plantones los has comprado, es probable que esa operación ya haya sido realizada de origen (como es mi caso en el vídeo), y eso se nota porque se aprecia perfectamente en el tallo. Si se nota que han sido recortadas en el vivero, no repitáis entonces el corte, es innecesario y quedarían demasiado cortas. 

También vamos a recortar las raíces que veamos sueltas. A continuación ponemos la plantita en su agujero y la fijamos al terreno, aportando sustrato y apretando, tal y como se ve en el vídeo que acompaño al final de este texto.


3) Dejar las plantas en condiciones


Tres son las operaciones para dejar las cebollas recién trasplantadas en condiciones de afrontar el traumático trance de ser trasplantadas. Esto puede cambiar según cada macetohuertero, y puede que haya quienes piensen que algún paso es innecesario...o por el contrario, les parezca insuficiente. No pretendo sentar cátedra, me limito a compartir el método que -hasta ahora- me ha funcionado con las cebollas en el macetohuerto.



- Primero: Damos un riego abundante (pero sin encharcar). Es aconsejable que el chorro de agua sea fino, porque si regamos con chorro grueso, éste puede mover el sustrato hasta el punto de desenterrar los plantones recién puestos, ya que las raíces todavía no han agarrado. Por eso, en el vídeo veréis que prefiero esa regadera con el chorro tan fino.

- Segundo: Con un colador, hago caer una fina lluvia de ceniza de madera sobre el cultivo recién trasplantado. La ceniza aporta potasio, muy necesario para la cebolla.  También mantiene a raya a mas de un depredador. No hace falta decir que esa ceniza debe provenir de madera sin tratar, sin colas ni barnices, etc. Es ceniza de madera-madera.

- Tercero: Espolvorear azufre. El azufre es un producto considerado como ecológico en el huerto, y protege a los cultivos del ataque de las enfermedades fúngicas, esto es, provocadas por los hongos. El azufre se puede conseguir en los establecimientos donde también sirven abonos y productos agrícolas, fitosanitarios, productos para el jardín, etc, y también en una droguería.


Llegados a este punto, la operación de trasplante ha terminado.

Ya solo queda vigilar que el sustrato no se seque, regando cuando veamos que es necesario. Esto depende mucho de cada zona y de la climatología, pero ahora en invierno, concretamente a 11 de diciembre a la hora de escribir estas líneas con las cebollas recién trasplantadas, en mi localidad, donde hay bastante humedad, casi no hace falta regar. Atención a los días de mucho viento que resecan el sustrato mas que el mismísimo Sol.



EL VÍDEO MOSTRANDO EL TRASPLANTE:




Con permiso de la climatología y de Demeter, si el cultivo llega a buen puerto haré un seguimiento de este cultivo en un próximo vídeo.


Mis redes sociales:
Facebook :  100ciaencasa
Instagram:  Fotos, esquemas, dibujos...

jueves, 6 de diciembre de 2012

El MacetoHuerto, siembra de ajos.

Mis redes sociales:
Facebook :  100ciaencasa
Instagram:  Fotos, esquemas, dibujos...


Está cobrando auge el fenómeno de los huertos urbanos o macetohuertos.

Un macetohuerto es un espacio verde dedicado -mayoritariamente- al cultivo de hortalizas aunque la jardinería también tiene cabida. Se puede hacer uno en un espacio tan reducido como un balcón pequeño, y tan grande como una enorme terraza, o un patio, un solar, y todas estas ubicaciones tienen algo en común:

Están en una ciudad.

Se empieza con una sola maceta, y si la cosa funciona, uno se anima y va ampliando el tema, hasta -en algunos casos- organizar un auténtico vergel en una terraza o balcón en un edificio situado en pleno centro de la ciudad.

Da igual lo grande o pequeño que sea el macetohuerto, lo importante es vivir la experiencia de asistir al ciclo completo de un cultivo, desde el principio hasta el fin: La recolecta, incluyendo todas las labores que cada planta exige, trabajando a veces en tareas algo "duras", y otras veces en tareas mas relajantes. O simplemente pasar un rato contemplando las plantas, tomando un té mientras meditamos y planificamos qué plantaremos, como vamos a distribuir los cultivos en las jardineras, como vamos a gestionar el agua, el abono, la lucha contra la plaga...

Es un pasatiempo realmente gratificante. Lo recomiendo...

Y además está la satisfacción real de contar con hortalizas 100% ecológicas (siempre que hayamos seguido un método ecológico, claro!). Y no sólo es cuestión de salud, sino de sabor, de textura. He ofrecido tomates a gente mayor, que conoce lo que es un tomate como tiene que ser, y a menudo he oído el comentario: "Esto es un tomate, como los de antes...!"






Sembrando ajos...

Uno de los cultivos mas fáciles para sacar adelante y que muchos principiantes eligen, son los ajos, especialmente si son dedicados a ajos tiernos (y no a producir cabezas de ajo), ya que estarán en el terreno sólo dos meses como mucho, con temperaturas bastante frías, por lo que la plaga no suele tener especial incidencia

Desde hace casi un mes (a fecha de hoy, 6-12-2012) estamos en plena temporada de siembra de ajos, aprovecho este momento para compartir cómo sembrarlos. La explicación, en el vídeo:

Antes de sembrar los ajos (esto no lo dije en el vídeo) hay que acondicionar la jardinera o maceta:

- Deshacer los terrones de sustrato (tierra) que pudieran haber

- Retirar restos de cultivos anteriores, especialmente raíces.

Las dos operaciones anteriores dejarán el sustrato en una condición ideal: Suelto y oxigenado. El arrastre de nutrientes hacia las capas mas bajas por la acción del agua de riego (lixiviación) también será evitado o remediado con esta operación de remover el sustrato.

- Incorporar el abono (compost, humus de lombriz)





El vídeo sólo cubre la siembra, una vez que brotan los ajos sólo hay que preocuparse de unas pocas cosas:

1) Que el sustrato, terreno o suelo no se seque demasiado. Regar sólo cuando sea realmente necesario, el ajo aguanta mejor la escasez de agua que el exceso.

2) De vez en cuando, arrancar las malas hierbas que crecen junto a los ajos: Les restan nutrientes, y por tanto, vigor. Las arrancaremos manualmente con cuidado de no arrancar también al ajo!

3) Respecto al abonado, es mejor haberlo incorporado al terreno con anterioridad a la siembra, pues al ajo no le conviene el abono fresco, sino bien descompuesto, bien madurado.

4) Cuando alcancen el tamaño deseado, recolectarlos tirando del tallo y ayudando al bulbo a salir con la mano si fuese necesario, pues de lo contrario podemos partir el tallo y dejar el bulbo enterrado. No debería haber problema en la recolección, pues se supone que el sustrato debería estar suelto. Una vez extraídos, les quitamos la tierra y ya están listos.

Aclaración:
Sé que el término "sustrato" puede ser motivo de bastantes consultas, y me anticipo diciendo que por sustrato se entiende el material usado para rellenar una maceta o recipiente con el fin de cultivar algo en ella. El más común es la turba negra (es el que yo utilizo) y se vende en sacos de distintos tamaños en viveros, pero también me ha parecido verlos en ferreterías grandes, y por supuesto, en grandes superficies. Creo que no conviene escatimar en el sustrato, pues es la pieza clave de nuestro macetohuerto. Lo digo porque hay de diferentes precios...y diferentes calidades.


No queda mucho por decir sobre este sencillo cultivo, pero si os surge alguna duda, no dudéis en usar los comentarios de este blog, o twitter, o facebook para preguntarme lo que querais.

Buen cultivo!


Mis redes sociales:
Facebook :  100ciaencasa
Instagram:  Fotos, esquemas, dibujos...