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lunes, 8 de enero de 2018

Agitador magnético y calefactor de BANGGOOD
















Mis redes sociales:
1. Agitador magnético
2. Contenido
3. Características
4. Montaje del soporte del termómetro
5. Poniendo a prueba la máquina: Hacemos un lote de biodiesel
6. Mi opinión final
7. El vídeo



1. Mezclador magnético

Ha llegado a mi casa un paquete de la casa Banggood.

Se trata de un agitador o mezclador magnético para preparar disoluciones, especialmente aquéllas que son difíciles, lentas y pesadas de preparar. Por ejemplo, el sulfato de cobre es difícil de disolver en agua. Puedes pasarte media hora o más con una cuchara o similar dando vueltas a mano para disolver unos gramos de sulfato. 

Esta máquina hará el trabajo por nosotros mientras nosotros nos podemos dedicar a otra cosa.






Otro tipo de trabajo que hace esta máquina es provocar agitación en un recipiente conteniendo algunas sustancias. Hay casos en que no es suficiente con que dichas sustancias estén mezcladas en un recipiente: Hay que agitar mecánicamente para que la reacción química tenga lugar.



Esta máquina también proporciona calor en su bandeja o plato base, pues algunos procesos necesitan ser hechos a cierta temperatura, de modo que el recipiente que reposa sobre esa bandeja se calienta. Tiene un mando giratorio para regular el calor, que podemos dosificar desde un mínimo hasta unos respetables 350ºC. 

Ojo con las manos y las quemaduras, este equipamiento no es un juguete...




2. Contenido


En la foto sobre estas líneas vemos el contenido del paquete recibido:

1. Unidad principal del mezclador-agitador
2. Brazo soporte para el termómetro
3. Imán con cobertura de teflón con fusible de repuesto
4. Cable de red con toma de tierra
5. Adaptadores para el cable de red
6. Manual de instrucciones y especificaciones



3. Características

Modelo: SH-2
Alimentación: 220V (Existen modelos para 110V)
Temperatura: Ajustable, hasta 350ºC  (180W)
Agitación: Velocidad desde 100 hasta 1600 rpm
Brazo para sujetar un termómetro
Tamaño de la bandeja: 120 x 120 mm
Máximo volumen de líquido a procesar: 2000 ml (2 litros)



4. Montaje del soporte del termómetro

A veces es necesario monitorizar la temperatura de un proceso poniendo un termómetro sumergido en el líquido. Para tal fin, este equipo incluye un brazo para sujetar ese termómetro y permitir que se sumerja en el líquido y así medir la temperatura.

Este brazo viene desmontado y consta de cuatro partes. En el vídeo muestro como se monta, en unos segundos


Anclaje en la unidad principal para el brazo del termómetro




5. Poniendo a prueba la máquina: Hacemos un lote de biodiesel

Ya tenemos a punto el mezclador

Vamos a ponerlo a prueba, con una tarea que le va a exigir las tres cosas:

- Preparar una disolución
- Provocar agitación continua en un líquido
- Suministrar calor

Esa tarea va a consistir en hacer un pequeño lote de biodiesel, un combustible alternativo al diesel o gasoil, hecho con aceite vegetal, del que usamos para cocinar, incluso ya usado y requemado. Mediante un sencillo proceso convertiremos ese aceite usado que es un residuo en un magnífico combustible ecológico.

PRIMERA TAREA: Preparar el metóxido sódico
Hay que disolver una pequeña cantidad de sosa cáustica (hidróxido sódico) en alcohol metanol, que será el reactivo que convierta el aceite en biodiesel.

Pero hay un problema: Esta solución es harto pesada y penosa de hacer a mano, podríamos estar horas y horas disolviendo a mano, y mientras tanto se nos evaporaría el metanol (es muy volátil).

Esta es una excelente ocasión para poner esta máquina a trabajar:

Ponemos en un frasco el metanol, la sosa cáustica y el imán agitador, lo cerramos (para evitar que se evapore el metanol) y lo ponemos sobre la unidad. Accionamos el agitador, regulamos la intensidad (velocidad) de agitación y lo dejamos funcionando hasta que la sosa cáustica se disuelva totalmente.


Sosa cáustica en metanol: Metóxido sódico. Ha llevado quince minutos de agitación continua


Pensaba que iba a tardar más, pero en aproximadamente quince minutos no quedaba rastro de sosa cáustica. Ya tenemos el metóxido sódico preparado. Detengo la agitación y retiro el frasco.

Por cierto, lo que hace la agitación es un imán como el de la foto siguiente. Con el equipo viene incluido un imán, pero yo he adquirido aparte un juego de 7 imanes de tamaño variado. Estos imanes van recubiertos de un plástico (teflón) que es resistente químicamente a ácidos, bases, disolventes y además soporta temperaturas de más de 200ºC



Imanes recubiertos de teflón: La pieza que realmente hace la disolución-agitación
























Bien, ya hemos hecho un trabajo de disolución, ahora vamos a completar este lote de biodiesel para pedirle a la máquina las otras dos tareas:

- agitación continua (mezclado)
- calefacción

Pongo encima del mezclador un tarro con aceite de cocina usado, previamente filtrado y deshidratado, activo la calefacción para mantener (de momento sin termómetro, a ojo) unos 50º-55ºC necesarios para la reacción química, introduzco en el aceite otro imán para agitar, y acto seguido activo la agitación.


Aunque el aceite es usado, se ve bastante limpio y transparente























Vierto sobre el aceite el metóxido sódico que preparé antes.

La mezcla se espesa repentinamente, es normal, esto ocurre sólo durante un momento, enseguida se vuelve más fluida. Mantengo la agitación durante media hora sin dejar de aplicar calefacción para mantener esos 55ºC


Nada más verter el metóxido sódico, el aceite se enturbia, cambia de color y se vuelve bastante espeso, pero esto sólo será un instante, enseguida cambia de color y textura (suponiendo que no hayamos permitido entrar agua en el proceso ya sea en el aceite, en el metanol, la sosa...)

























Tras media hora de agitación detengo la agitación y la calefacción. El biodiesel en bruto exhibe un color y una fluidez (foto siguiente) que indica que la reacción química se ha llevado a cabo satisfactoriamente.























A continuación dejo en reposo el frasco, y en el vídeo se puede ver como en apenas dos minutos (a cámara rápida apenas 30 segundos) se deposita en el fondo del frasco la esperada capa de glicerina, señal inequívoca de que la reacción ha salido bien. Debe cosecharse entre 1/6 y 1/5 de glicerina respecto del volumen total, y se puede apreciar que así ha sido. En las dos fotos siguientes, la glicerina en el fondo del frasco.


Glicerina posada en el fondo del frasco, en cuestión de 3-4 minutos tras parar la agitación


Otra foto al trasluz, la glicerina abajo; el biodiesel en bruto (sin lavar) arriba flotando























El biodiesel de las dos fotos anteriores no está aún terminado del todo para poder se utilizado en un vehículo, por eso se ve turbio cuando debería ser de una preciosa transparencia. Hacen falta aún tres procesos que escapan al cometido de este vídeo, y esos tres procesos serían:

- Lavado con agua, ya sean burbujas o niebla para eliminar impurezas (no todas se van con la glicerina, algunas quedan en el biodiesel)

- Deshidratado (aplicación de calor) para evaporar los restos de agua de los lavados anteriores. Esto hace que el biodiesel bien terminado adquiera una transparencia soprendente si se tiene en cuenta su origen: Aceite de cocina usado, requemado y bien oscuro

- Filtrado final previo al envasado o uso, para eliminar cualquier impureza que se haya captado durante el proceso. De todos modos, los vehículos tienen sus propios filtros, pero no está de mas ser cuidadosos, yo prefiero filtrar antes de envasar/usar.

Por si queréis ver la apariencia que debe tener un biodiesel bien terminado, es algo así como las siguientes fotos que corresponden a una muestra de biodiesel que hice en el año 2012 hace ya cinco años (cada lote que hacía guardaba una muestra):


Muestra de lote de biodiesel terminado el 27-7-2012
























Biodiesel transparente y limpio, listo para usar en un coche, camión, barco y hasta en un tren!
























La muestra de Biodiesel, al trasluz























Nota de seguridad: Tanto el metanol como la sosa cáustica son productos químicos a tratar con cuidado. El metanol es tóxico, irritante e inflamable. La sosa cáustica es igualmente tóxica y muy corrosiva. Ambos productos juntos, y además en formato líquido, son aún más peligrosos. Tratar con cuidado, con protección personal (guantes, gafas) y medidas de seguridad adicionales (extintor de CO2, grifo cercano para enjuagarse, controlar los utensilios y su limpieza...). Ni que decir tiene que éste es un experimento para adultos, y mejor si están familiarizados con estas cosas.

Por si queréis reproducir este experimento, aquí tenéis la receta detallada:





6. Mi opinión final

Pues está claro ¿No? xD

Me alegro mucho de haber hecho esta adquisición. Puede que no sea un artículo que vaya a usar todos los días, de acuerdo, pero habrá veces en que será muy oportuna y útil.

El manejo es sencillo, no precisa mantenimiento (quizás con el tiempo, dependiendo de los productos que usemos y el cuidado que le demos, la bandeja supongo que puede llegar a ponerse "fea" o incluso corroerse). Por eso recomiendo limpiar la bandeja después de cada uso.






7. El vídeo






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